Víctor Del Árbol

EL AUTOR

Víctor del Árbol (Barcelona, 1968) es uno de los únicos dos escritores españoles distinguidos con la medalla de Caballero de las letras y las Artes de la Academia Francesa, el otro es el académico de la RAE Arturo Pérez Reverte. La imposición, anunciada el pasado agosto, tendrá lugar próximamente en París. El gobierno francés destacó su contribución al enriquecimiento de las letras francesas y por su aporte a la literatura española y su difusión en el país galo, donde goza de extraordinaria popularidad y prestigio con más de 400.000 lectores. Una consagración exterior que le llegó al escritor barcelonés después del reconocimiento del prestigioso Premio Nadal 2016 por La víspera de casi todo.

Víctor del Árbol fue Mosso d’Esquadra desde 1992 hasta 2012, cursó estudios de Historia en la Universitat de Barcelona y colaboró como locutor en Catalunya Sense Barreres (Radio Estel, Once). Es autor de las novelas El peso de los muertos (Editorial Castalia, Premio Tios de Novela 2006 con edición de bolsillo en Booket, 2017), El abismo de los sueños (inédita, finalista del XIII Premio Fernando Lara 2008) y La tristeza del samurái (Editorial Alrevés, Prix du Polar Européen 2012 y con edición de bolsillo en Booket, 2017), traducida a una decena de idiomas y best seller en Francia.

Sus últimas obras son Respirar por la herida (Editorial Alrevés, finalista en el Festival Internacional de Cine Negro de Beaune 2014 a la mejor novela extranjera), Un millón de gotas (Ediciones Destino, ganadora en 2015 del Grand Prix de Littérature Policière y premiada como la mejor novela policial extranjera por el Magazine Lire)
y La víspera de casi todo (Premio Nadal 2016).

EL LIBRO

A primera vista no tienen nada en común. Miguel, un discreto exdirector de sucursal bancaria de respetable mostacho, no ha roto un plato en su vida, -o quizá sí, sólo uno un lejano fin de semana que prefiere olvidar-, no fuma ni bebe. Lo suyo es la lógica de los números, la vida ordenada y seguir las normas. En cambio Helena, heredera de una distinguida familia británica venida a menos, ha roto unos cuantos, lleva encima una petaca de ginebra y enciende un pitillo tras otro. De lengua afilada y sarcástico sentido del humor, ella siempre se ha guiado por sus impulsos y por el deseo de ser libre. Él tiene miedo a volar y a ella le da pánico el mar.

Sin embargo, Miguel y Helena tienen algunas cosas en común. Ambos tienen hijos adultos que no les hacen caso, están solos y sienten que ya nada les queda por delante. Se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, tras el dramático suicidio de un compañero de geriátrico que, en cierto modo, les abre los ojos. Y en lugar de resignarse al recuerdo de los viejos tiempos, que quizás no fueron tan buenos, a la frustración por las cuentas pendientes o alas viejas heridas que siguen ahí, deciden emprender un viaje juntos en el que descubrirán que nada es definitivo, mientras queden ilusiones que perseguir.

Mientras tanto en Malmo, una lejana ciudad sueca, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes que sueña con ser cantante, vive una aventura ilícita con un subcomisario de policía de pocos escrúpulos y se siente atrapada. Yasmina se debate entre el desprecio de su madre, que la considera una vergüenza, los absorbentes cuidados de su abuelo Abdul, un viejo autoritario y fanático religioso de turbio pasado, y las extorsiones de un traficante de bajos fondos con el que salda una vieja deuda. Una serie de crímenes violentos estrecharán el cerco de la joven aún más y, aunque el lector no lo crea, esta remota trama policiaca se conectará en más de un punto con el postrero viaje de Miguel y Helena.

De eso trata Por encima de la lluvia, la nueva novela de Víctor del Árbol tras el Premio Nadal 2016 por La víspera de casi todo. Una vibrante y conmovedora parábola sobre el sentido del amor, el peso de los recuerdos y las heridas imborrables y la fuerza irrefrenable de quienes no se rinden ni se resignan ni siquiera a la vejez.

Narrada en breves y ágiles capítulos en tercera persona-una tercera persona focalizada alternativamente en cada uno de los personajes: sabiduría narrativa que revela la interioridad de cada uno ellos y el porqué de sus actos-, la novela hipnotiza al lector en una suerte de viaje arrollador en el que se entremezclan pasado, presente y futuro. Desde el Tánger de 1955 hasta la remota ciudad de Malmo en 2014, Por encima de la lluvia aúna en un solo movimiento un puñado de vidas y de histo1ias tan dispares como intensas y reveladoras. Piezas de un conmovedor puzle narrativo, descarriado y esperanzador por partes iguales, con él Víctor del Árbol no sólo ratifica su extraordinario talento literario, sino que vuelve a sorprender al lector con una historia que difícilmente olvidará.

LAS RAMAS DEL ÁRBOL

Maestro consumado a la hora de entrelazar tramas paralelas, Víctor de Árbol ha perfeccionado un elaborado y sutil procedimiento narrativo que es absolutamente identificable para sus lectores y funciona como una suerte de marca de la casa. Pero no contento con esto, el barcelonés da un paso más allá en Por encima de la lluvia con audacia y ambición.

En este caso, no entrelaza solo dos tramas paralelas, sino que desarrolla varias ramas argumentales unidas al mismo poderoso tronco común de la historia: el viaje trasformador de Miguel y Helena, en el que descubrirán que nunca es tarde para vivir intensamente ni hay destinos sellados de antemano.

En el universo narrativo de Víctor del Árbol cada personaje y cada vida cuenta y deja una profunda marca tras de sí. Incluso hasta el más secundario y de breve aparición en el desarrollo de la historia central, como el inolvidable profesor Márques, rebelde compañero de residencia de Miguel y Helena obsesionado por la armonía y el poder de la música, cuyo trágico suicidio acabará desencadenando el viaje de la pareja. de ancianos. Entre otras cosas, porque nada es lo que parece en el universo narrativo de Víctor de Árbol ni existen vidas comunes y corrientes que no merezcan ser narradas: cada persona es capaz de hacer las cosas más extraordinarias e insospechadas, si se entrega con honestidad a su más profunda ilusión. Una conmovedora y genuina lección que se convertirá en un regalo para el lector.

Sumamente generoso con los personajes secundarios y peripecias vitales, Víctor del Árbol suele componer sus novelas con un ojo puesto en sus vidas y otro en los grandes episodios graníticos de la Historia del siglo XX. Si en Un millón de gotas el barcelonés se ocupaba de manera lateral de la represión y las purgas soviéticas de la isla de Nazino y en La víspera de casi todo se fijaba, en cambio, en la feroz maquinaria de muerte de la dictadura argentina de Vi dela en los años 70, aquí lo hace con una herida histórica mucho más cercana y próxima para el lector español: el arbitrario destino de los represaliados republicanos al finalizar la guerra bajo el régimen franquista y la brutalidad de las tropas africanas sublevadas en la contienda.

Y eso Del Árbol lo consigue a través de la reconstrucción de la historia de los padres de sus protagonistas, Miguel y Helena, que ambos perdieron en su infancia. Amador, el padre de Miguel, pereció como prisionero en las obras de construcción del Valle de los Caídos en oscuras circunstancias y el anciano, que ahora recibe cual Hamblet las visitas del espectro de su padre, entre las ausencias de su incipiente Alzheimer, no cejará hasta conocer la verdad, para depositar en la anónima tumba de Amador las cenizas de su mujer. En el caso de Helena la antigua verdad escondida se encuentra aún más lejana en la geografía. Su padre, el capitán del Tabor de Regulares en Marruecos Enrique Pizarro abandonó a la pequeña y a su madre para huir con su protegido Abdul, que aún sobrevive en la ciudad sueca de Malmö. Abdul es el abuelo de Yasmina y es un personaje clave de Por encima de la lluvia ya que anuda un sinnúmero de historias paralelas en la novela.

Y estas son sólo dos ramas del árbol narrativo que despliega el escritor barcelonés sobre el tronco argumental del viaje transformador de la pareja de ancianos, porque hay muchas otras. Algunas de impactante carga emocional, como la historia de opresión de género y maltrato que protagoniza Natalia, la hija de 42 años de Miguel, embarazada de Gustavo, un mediocre letrista de rock inestable, adicto y violento a quien da una segunda oportunidad, pese a sus golpes y a la oposición de su padre a que siga adelante con aquella relación enfermiza. En la misma línea, sin duda, se encuentra la trágica historia de Yasmina, atenazada entre desprecio familiar, la falta de libertad y la falta de oportunidades para una hija de inmigrantes marroquíes en la ciudad sueca de Malmo y las presiones de un traficante con el que debe saldar una deuda que ella no contrajo.

FRAGMENTOS DE LA OBRA

«-Dirá lo que dicen todos, lo único que sabe decir cuando lidia con la vejez: ‘Marqués, métase usted en un armario lleno de bolsas de alcanfor y procure no moverse. Así vivirá mil años’. Y digo yo, ¿quién quiere vivir para siempre? solo alguien que no tiene pajolera idea de lo que es la vida».

«Drogas, tráfico de personas y de annas, funcionarios corruptos, políticos implicados, con un entramado internacional y con la interpol de por medio … Aquel podía ser el caso del siglo. O la tumba del subcomisario si no se andaba con cuidado.

«Miguel guardó silencio, Había leído lo suficiente sobre el mal que se avecinaba como para imaginar lo que ocurriría dentro de un año, o tal vez dos: un declive progresivo que se iría acelerando a medida que se acercase el final; su hija tenía razón, y era inútil negarlo».

«-Sí, limbo. El mundo entre los vivos y los muertos. Porque eso es exactamente este lugar por si no de has dado cuenta, por mucho que se llame residencia Paraíso. Una estación de espera».

«Miguel sólo había roto una vez su regla de no ceder a los impulsos. Fue en 1980, aquel fin de semana en el que conoció a Carmen. Y no estaba seguro de que aquella hubiera sido una buena idea».

«-¿Qué pasó con tu padre?
-Nos abandonó. Yo tenía once años. Era un militar franquista destinado en Tánger…
¿Por qué pones esa cara?
Miguel pensó en Amador, escondido en algún rincón de su mente. Esperando aparecer:
-Mi padre luchó en el bando republicano. Murió preso en las obras del Valle de los
Caídos».

«De repente, Yasmina estaba en una habitación lujosamente decorada con cortinas de encaje y televisión de plasma incrustada en la pared. Lo primero que llamaba la atención era el cuadro de Hopper encima de la falsa chimenea, Sol de la mañana. Yasmina lo examinó con atención».

«- Coge ese cuadro, el grande, Es el último retrato que pintó tu madre. Lo rescatamos cuando fuimos a buscarte a Tánger. Míralo bien, Helena. Nunca te olvides de esa cara. Ese hombre es el causante de todo el sufrimiento que ha padecido esta familia. Y si es verdad que Dios Existe, algún día pagará por ello. Helena reconoció el rostro de Abdul».

«Lo último que supo de Abdul fue lo que su padre le escribió en su última postal, en febrero de 1978. Desde Malmo, la misma ciudad en la que vivía David y su maravillosa familia de anuncio. Y eso no era ninguna casualidad. Helena nunca permitiría que el destino eligiese por ella».

«-Si me aceptas como compañero de viaje, te acompaño un tramo del camino. Un par de paradas, y luego hasta Barcelona. A partir de ahí, será cosa tuya. Helena miró a su amigo con inquietud».

«-Es una tormenta -le dijo la azafata. Miguel no daba crédito; al otro lado lucía un sol espléndido. La azafata asintió con la sonrisa que se le dedica al asombro de los niños.
– Estamos volando por encima de la lluvia.»

HAN DICHO SOBRE SU OBRA

«Las novelas de Víctor del Árbol van más allá de los códigos clásicos del thriller. Impresiona la destreza con la que maneja las idas y venidas de las distintas épocas.»
Le Monde des Livres

«Un escritor genuinamente interesado en explorar qué somos.»
Lilian Neuman, Culturas, La Vanguardia

«La tragedia es shakespeariana; la construcción, digna de las mejores se1ies americanas, compleja, sutil, manteniendo la atención del lector en cada instante.»
Télérama

«Esta es una muy buena novela; robusta, compleja, llena de personajes inolvidables. Anímense a leerla, no defraudará.»
Rojo y Negro

«Víctor del Árbol ha sido todo un descubrimiento.»
Óscar López, Cadena Ser

«Pagarás el precio de caer atrapado en una espiral cuya trama parece escrita por el mismo Faulkner.»
The Dallas Morning News

«Víctor del Árbol ocupa un lugar muy especial en las letras actuales.»
El Mundo

«Víctor del Árbol comienza su novela con el indisimulable magnetismo del mejor thriller: esa mezcla de economía de medíos, solidez narrativa y derroche de efectos destinada a atrapar al lector en unos minutos.»
Pablo Martínez Zarracina, El Correo Español

«Esa es su maestría, hacer del exceso literatura.»
Lluís Fernández, La Razón

«Como un delicioso milhojas, las novelas de Víctor del Árbol provocan múltiples placeres, los del folletín, de la novela histórica, del thriller.»
Clail’e Devarrieux, Liberation

«Uno de los mejores escritores noireuropeos. La impecable disposición de las escenas, la grandeza trágica que siempre, al menos en algún momento, tienen sus personajes, esos personajes femeninos, fue1tes y frágiles a W1 tiempo, y una escena inaugural absolutamente conmovedora.»
Julie Malaure, Le Point

«Una novela negra profunda y cautivadora.»
Bernard Lehut, RTL

Por encima de la lluvia